En el mundo de la ciberseguridad preventiva, tu contraseña es la primera línea de defensa. No uses fechas de nacimiento o nombres de mascotas. Aquí te enseñamos cómo protegerte de verdad.
Es más seguro usar una frase larga como "MiGatoBebeCafeEnLaMañana!" que una palabra corta con números. La longitud es más difícil de romper para los sistemas de hackeo.
No anotes tus claves en un papel. Usa herramientas como Bitwarden o LastPass para generar y guardar claves complejas de forma cifrada.
¿Prefieres que lo haga un experto?
Solicitar Soporte Técnico